Búsquedas

Cargando...

Tonto

   Esta vez es un minicuento, lo que ya son más palabras de las que les dejé la entrada pasada. Estuve cambiando un poco el look del blog y espero poder hacer lo mismo con el de las Brujas, que lo tengo bastante descuidado, en un futuro no muy lejano.  

Minicuento

Tonto
   
   Siempre había sido un tonto. En el primer momento en que pudo pensar, lo supo y lo aceptó. Sin embargo, nunca había esperado llegar hasta ese extremo.
   Diego se recostó en la silla y miró el cadáver que yacía a sus pies. ¿Cómo había logrado convencerlo de que la matara cuando no había nadie más a quien culpar?
   Las sirenas se oyeron poco después.



Minicuento anterior......................................................Minicuento siguiente

Seguir leyendo...

Triunfo

   Hola, ¿cómo están? Espero que muy bien.
   Poco a poco regreso al blog, el cual va a pasar por el quirófano para una estirada.

Triunfo
  
Rumor enardecido,
silencio quiebra.
Un ganador se eleva.



Seguir leyendo...

El círculo

   ¡Feliz 2013! Espero que hayan empezado muy bien el año. Aquí les espera un pequeñín, para empezar de a poco.

El círculo
   
   Saltó con furia sobre el cuadro y le clavó el taco de su zapato. El vidrio se astilló y ella removió el pie con deleite, cuando lo levantó, ya no se distinguía la foto.
   Salió del departamento, dejó la ventana abierta. Lluvia y viento irrumpieron en un baile sensual, remojando los fragmentos de cristal.
   Fue hacia las escaleras y las encaró con la misma cólera. Resbaló por un pedazo de vidrio incrustado en el tacón y recorrió los escalones con distintas partes del cuerpo.
   Los huesos se hicieron añicos, bañados por sus lágrimas y acariciados por su queda respiración.



Minicuento anterior......................................................Minicuento siguiente

Seguir leyendo...

Aquella cosa

  Buenas tardes, espero que estén bien. Esta es la última entrada del año, nos despedimos con un cuento corto.
  Pero para que no se queden sin nada que leer, terminé de publicar todo el primer capítulo de Brujas Anónimas, allí tienen para entretenerse.
   Por último, quiero aprovechar para desearles unas Felices Fiestas. Espero que pasen una muy linda Navidad, en familia, y un excelente Año Nuevo. ¡Mis mejores deseos!
  
Aquella cosa

   Estaba inmóvil. Se había quedado así cuando aquella cosa entró en la casa. Apenas la oyó moverse, arañando el piso, supo que venía. No estaba solo, pero sí. Sí, estaba indefenso frente a ella. Lo oía moverse en la otra habitación, y no podía hacer más que contener la respiración.
   Se quedó pensando en cómo había sucedido aquello. ¿Acaso había dejado la puerta abierta? ¿La ventana? Repasaba sus acciones de esa mañana una y otra vez. ¿Dónde se había equivocado? ¿O acaso era inevitable que viniera por él?
   Los suaves pasos se alternaban con chirridos calculados. Él seguía paralizado, mirando el arco de la puerta que conectaba con la otra pieza. Podía ver la sombra de aquella cosa alargarse, estirarse, llegar hasta sus pies, y aun así él no se movía.
   Poco después la vio avanzar hacia él, con paso confiado y zigzagueante, con la seguridad de tener a su presa segura. Él la observaba impasible, casi con resignación, si no fuera por el miedo que le corría por la garganta.
   Sintió el calor sobre su pierna, el roce de la piel erizada, y un maullido de complacencia…
   ¡Por Dios, cómo odiaba a la gata del vecino!



Cuento anterior......................................................Cuento siguiente

Seguir leyendo...

Ya están aquí... Brujas Anónimas

   Buenas tardes a todos. Me complace informales que las brujas ya están aquí.
   Brujas Anónimas es una novela juvenil fantástica que escribí este año y ahora comparto con ustedes. Será publicada en un blog propio; debido a la extensión de los capítulos, se publicarán en partes.
   ¡Aquí va la primera parte del Capítulo I!

Capítulo I - parte I a

   Estaba regresando de la facultad tarde en la noche, como todos los lunes. Al igual que los jueves, volvía a casa casi a medianoche. Hundió la barbilla en el cuello alto del pulóver e hizo un puño con las manos dentro de los bolsillos. Se inclinó hacia adelante, como si cabeza fuera proa abriendo paso entre el viento frío.
   No escuchó los pasos a su alrededor ni advirtió las sombras que se le acercaban hasta que, al llegar la mitad de la plaza, se vio de repente en el suelo con un peso caliente sobre la espalda.
   Respiraba con agitación mientras trataba de decidir cómo reaccionar. No sentía las piernas y las manos todavía estaban en sus bolsillos, con los dedos aplastados. Le dolía la barbilla y creía que se había mordido la lengua ya que sentía un gusto amargo en la boca. Intentaba moverse cuando sintió un aliento cálido en la oreja izquierda y su corazón se detuvo.
   ―No te muevas, no grites ―dijo una voz ronca de mujer―. No tengo mucho tiempo.
   Unos dedos ardientes caminaron por su frente y se clavaron en el punto entre las cejas. Otros se movieron por su estómago, bajando hasta la cintura de su pantalón y más abajo. Por un momento creyó que… pero se detuvieron un poco debajo del ombligo.
   Unas palabras guturales, inentendibles y de una vibración espeluznante resonaron en sus oídos, vibraron en su interior a medida que los dedos, cada vez más calientes, se clavaban en su piel.
   Percibió cómo líneas de calor la recorrían por dentro, uniendo esos dos puntos y extendiéndose por todo el cuerpo. Los oídos le zumbaban, la vista se le nubló y un sabor ácido se elevó por su garganta, pero fue incapaz siquiera de toser o de hacer el más mínimo ruido.
   Cuando todo acabó, sintió tanto frío por dentro que creyó que nunca más iba a poder moverse.
   ―Vete ―la voz sonaba cansada―. Vete ahora, me queda muy poco tiempo, usaré el resto de mis fuerzas para ocultarte de ellos mientras te alejas. Debes irte ahora.
   Sintió que el peso se levantaba de su espalda, pero aun así no se movió.
   ―Vete ―sintió una patada en su costado―. Vamos, niña, vete ahora.
   Se levantó con lentitud y trató de volverse.
   ―¡Vete!
   Pegó un salto y salió corriendo. Solo se detuvo cuando había terminado de cruzar la plaza y estaba en la otra cuadra. Se volvió con lentitud, algo entorpecía su brazo y tardó en reconocer su bolso enredado en su brazo derecho.
   En mitad de la plaza, varias sombras se acercaban a otra solitaria que parecía estar esperándolas. Esta última se volvió hacia ella. Era una mujer, alta, morena y con mirada que la taladró, aun a esa distancia.
   «Vete», volvió a escuchar la voz en su cabeza.
   Las otras sombras se acercaron a la mujer, levitaban sobre el césped, con jirones ondulando a su alrededor. Emitían un silbido tenue cuando se desplazaban. Cayeron sobre la mujer y poco después se escucharon ruidos de mordiscos y masticación. Ella se estremeció.
   ―¡Vete! ―sonó como un chillido.
Seguir leyendo...

Se acercan



Pronto sabrás de ellas.



Sabrás que viven muy cerca de ti.



Seguir leyendo...

Comienzos

   Hola a todos. Hoy toca otro pequeñín, pero a no desesperar, se aproxima una novela de la que sabrán muy pronto.

Comienzos
   
   Creyó que ya había comenzado.
   Rió y conoció el mundo. Jugó y se divirtió. Se equivocó y aprendió. Conoció el amor y dio vida. Se cansó y se echó a dormir.
   Lo despertó la voz del doctor:
   —¡Ya viene!



Minicuento anterior......................................................Minicuento siguiente

Seguir leyendo...

Mini-diccionario literario

Narrador protagonista: es una figura donde el narrador coincide con el personaje principal de la narración. Este narrador, por naturaleza, es un narrador limitado ya que sólo conoce una parte de los hechos y los describe desde un punto de vista subjetivo.
Ver más

¿Qué se cuenta en el blog?